jueves, 18 de septiembre de 2008

Eran las noches en la lluvia












Me acostumbré a recordar penas, la oscuridad mojada, los secretos que espían en los papeles nocturnos.

Me acomodé como pude para soltar el invierno, al lado de mi cuerpo.

Y mientras esperaba que la lluvia mojara los vidrios del mediodía, al costado de mi sillón, tomé un frasco de alquitrán y lo desparramé por el suelo hasta que se hizo noche, casualmente en el mismo lugar donde olvidé plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro…





5 comentarios:

Anónimo dijo...

Es de verdad un chupetín de limón. De aspecto atractivo, traicionero en el sabor y de placer esfímero. La entrada me resultó agradable, masoquista y breve.
(linda foto ;-)

Aesthesis dijo...

gracias gasparrrdddddd bob! muy bella la síntesis de tu interpretación!

Anónimo dijo...

Esta bueno. Medio como biografia de hereje, puede ser?...Segui posteando aunque no comenten, que está bueno lo que escribís. Seguramente te lee más gente de la que comenta. como yo. Abrazos, besos y buñuelos de trapo for you!!

Aesthesis dijo...

Muchas gracias, anónimo!
Seguiré escribiendo cuando mi cabeza no esté tan llena de pájaros...
besoss

pezmurillo dijo...

Che, qué lindo.

Mucho niño veo acá, te recomiendo mucho este cantautor de estos pagos: http://www.myspace.com/juanitoelcantor

No escuchará con auriculares lo que simulaba ayer

No escuchará con auriculares lo que simulaba ayer
:-Decí que todo va y vuelve (Si estás harto de escuchar, mirá. Hacé click en la oreja)